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NOS VISITAN NAVEGANTES

En Zamora de la Tierra del Vino, por la famosa Ruta de la Plata, a escasos 9 kilómetros
al Suroeste de Zamora desviándose a los 2 km. por la carretera de Ledesma (que pasa por
Entrala), u a unos 50 Km. al norte de Salamanca por la N-630, se halla un famoso pueblo
que, quizás por ser tan pequeño y apiñado, lleva el nombre de El Perdigón y cuya
grandeza y creciente fama le viene de sus antiguas bodegas, típicas de la Comunidad de
Castilla y León.
Singulares
bodegas laboriosamente construidas bajo tierra para mejor "facer el vino", en la
oscuridad y el silencio precisos, fermentarlo y conservarlo en unas condiciones optimas
por las constantes de humedad y temperatura, que se guardan a unos 6 ó 7 metros de
profundidad (algunas tienen hasta 12 ó 15 metros).
Horadadas
manualmente en forma acañonada y cimentadas sólidamente con bloques de piedra tallada y
ladrillos macizos de los tejar, se accede a ellas únicamente por una larga y estrecha
escalera horadada en la sólida peña.
En el entorno oeste de pueblo, innumerables promontorios de tierra, indicio externo de las más bellas, rústicas y antiguas bodegas del Perdigón.
Justo a la entrada del pueblo, por la primera calle a la derecha, encontrará la Bodega Pámpano.
Nuestra Bodega "Pámpano" es un ejemplo de restauración, en su doble sentido, una típica bodega solariega con su bóveda acañonada, su pozo y sus zarceras, su fuego de leños con brasas, donde lo antiguo y tradicional no está reñido, sino en clara armonía con la estética y la pulcritud imprescindibles para ofrecer a nuestros clientes un restaurante acogedor para poder disfrutar de las mejores carnes a la brasa, un buen surtido de entrantes y sabrosos postres, amen del chorizo, la morcilla, los ricos quesos,... y los más exquisitos vinos de nuestra tan entrañable tierra zamorana.

Venir a nuestra Bodega es todo un placer para quien gusta del bien beber y mejor yantar, en un entorno propicio a la sublime evocación del recuerdo, a la sencillez e intimidad de esa placida forma de vivir y gozar de la buena mesa en nuestra tradicional y muy sabia cultura castellana.
Como hubiera dicho Cervantes, "la bodega Pámpano enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que la apacibilidad de su mesa han gustado".

