
Dos fiestas o celebraciones marcan, sobre todas las demás, la tradición popular que aún se conserva: los Carnavales y las fiestas patronales de San Roque y la Virgen de la Asunción.
CARNAVALES
La gran fiesta de esta época son los Carnavales, que hoy están perdiendo todo el protagonismo. Hasta los años 60 estuvieron arraigadas en el pueblo, si bien fueron perdiendo su intensidad.
En los buenos tiempos de Carnaval, incluyo hasta el año 50, la preparación de los mismos comenzaba un mes antes con el ensayo de las Murgas y Relaciones y la limpieza del local de la limonada, generalmente un pajar o panera, donde se reunían durante estos días las cuadrillas de mozos y bebían una limonada, siempre abundante. La limonada se hacía el domingo antes o después de la misa y antes del baile de la mañana que se celebraba en la Plaza Mayor. Las Cuadrillas de mozos se visitaban en sus locales ( hoy se llaman Peñas ) para probar la limonada ajena y con tanta probadura a veces se llegaba al baile con un grado de más.
Una de las tradiciones que tenía lugar durante los Carnavales era la de "correr el bollo". Los mozos casaderos iban en cuadrillas a las casas de sus bailadoras, solían ser las chicas a las que querían rondar, donde eran obsequiados por la madre con el bollo.
SAN ROQUE, PATRON DE MORALES
El 16 de agosto se celebra en no pocos pueblos de la Región Castellano Leonesa, ubicados en nuestra comarca, las fiestas conmemorativas de San Roque. En la mayoría de los pueblos se celebran fiestas con ocasión de un día señalado por una festividad mariana, sin embargo, resulta curioso que en nuestra Provincia haya tantos pueblos bajo el patronazgo de un santo francés, San Roque, nacido en el siglo XIII.
Parece ser que en 1356, un año después del nacimiento en Morales de la Infanta Isabel, hija de Pedro I el Cruel, San Roque fue proclamado patrón del pueblo.
Desde tiempos inmemoriales se corre en Morales los toros el día de San Roque.

Camino que de la Plaza sube a las bodegas